Hoy es de los días en los que te preguntan cómo estás y mandas a todos a la mierda.
Puede que allí puedan empezar a sentir cómo te sientes.
Bueno, supongo que lo entenderán después de haberlos mandado unas cuántas veces, y haberte reido de todos y cada uno de sus insignificantes defectos que a diario suelen encantarte, recordándote que tienes a personas a tu lado; y entonces, que tras arrastrarlos por la mierda la suelten en forma de súplicas.
Sólo entonces podrán entender cómo te sientes en ese momento.
O no.
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